La Baja Calidad de la Educación Básica en las Zonas Rurales De Colombia

Diana Carolina Munar Castillo


El crecimiento social y económico de un país es en gran parte resultado de la educación que ofrece un Estado a todos los miembros de su sociedad. Dado que a través de ella se contribuye al progreso de los sujetos, otorgándole bases solidas con las cuales desarrollarse en su contexto económico y cultural. Permitiéndoles tener acceso a un entorno laboral de calidad para alcanzar un nivel de ingresos que deberá permitir tener una vida económicamente estable, otorgando así un estatus social que le genere bienestar, además, la educación les permite a las personas tener una participación activa en nuestro mundo tan cambiante y globalizado.

Por su parte, la Unesco (s.f.) describe la educación como un derecho humano fundamental que permite erradicar la pobreza, superando así las desigualdades socioeconómicas y garantizando además un desarrollo sostenible. Por consiguiente, al ser la educación un derecho humano fundamental toda persona tiene el acceso garantizado a ella a lo largo de toda la vida. De igual forma, dicho acceso a una institución y formación académica debe ir acompañado de la calidad en los procesos de formación, para que el proceso de enseñanza aprendizaje sea exitoso. En la ley 115 de 1994 se dicta lo siguiente: “Corresponde al Estado, a la sociedad y a la familia velar por la calidad de la educación y promover el acceso al servicio público educativo, y es responsabilidad de la Nación y de las entidades territoriales, garantizar su cubrimiento” Entonces, ¿por qué esto no se cumple?

Para nadie es un secreto que la educación colombiana posee grandes déficits en cuanto a calidad en las zonas rurales y urbanas del país. Sin embargo, es el campo colombiano el más olvidado dentro de las políticas estatales del Gobierno. Perjudicando así a niños, niñas y jóvenes que merecen y tienen el derecho a una buena educación, a tener las mismas oportunidades que tienen los jóvenes de las instituciones educativas de la ciudad, para que en un futuro puedan tener una calidad de vida digna. Y puedan participar también en debates y decisiones políticas que competen a todos los colombianos, como lo dicta la ley 115 de educación: “La formación para facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación”. (ley 115 general de educación, 1994, art. 5).

En consecuencia, con el objetivo de brindar y garantizar la cobertura y la pertinencia de la educación para crear y formar sujetos pensantes y críticos que generen impacto en el contexto rural, el Gobierno Nacional a través del Ministerio de Educación Nacional adquirió el compromiso de formular e implementar el Plan Especial de Educación Rural (PEER). Según MinEducacion (2020):

El Plan Especial de Educación Rural es respaldado por el gobierno actual a través del objetivo 4 correspondiente a la Línea de Educación de calidad para un futuro con oportunidades para todos y en particular con el componente de “Más y mejor educación rural” del Pacto por la equidad del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022. En dicho componente se plantea la formulación de una política de educación rural que fomente el impulso regional, mejore el acceso y la calidad de la educación en las zonas más apartadas del país y reduzca las brechas entre la ciudad y el campo. (pág. 10)

A pesar de esto, los proyectos o actividades que el Estado Colombiano diseña y gestiona para satisfacer las necesidades educativas de las zonas rurales, al parecer no han tenido la focalización adecuada, puesto que hoy en día aún existen múltiples factores que entorpecen la calidad de la educación rural a lo largo de todo el país. Factores como:

- La falta de presupuesto por parte del Estado: los jóvenes que van a estudiar no tienen la infraestructura adecuada para la enseñanza, sin salones, pupitres o mesas en las cuales colocar sus materiales de estudio. Tampoco cuentan con baterías sanitarias, un servicio tan necesario para cualquier ser humano, así mismo sin acceso a servicios como lo son la luz, el agua y el gas.

Como es el caso de los Llanos Orientales en la construcción de una escuela rural en la vereda La Turua, en Aguazul, Casanare, dicha obra inicio en 2009, y buscaba beneficiar a los niños de la vereda, sin embargo, la construcción no fue concluida y ahora esta rodeada de maleza y se encuentra en abandono por parte de las autoridades de dicho Municipio, como bien lo comenta un habitante de Agua Azul:

Desde hace unos años iniciaron esta obra y hasta el momento solo es maleza y un techo, el cual no terminaron. Se olvidaron de la escuela. Ha estado así desde hace seis años, nada que lo arreglan y no le prestan atención. (García, 2019)

Tristemente la construcción de esta escuela es la representación de otro elefante blanco de nuestro País.

- falta de docentes que puedan cubrir la demanda de estudiantes y la falta de recursos

didácticos.

El Estado deberá atender en forma permanente los factores que favorecen la calidad y el mejoramiento de la educación; especialmente velará por la cualificación y formación de los educadores, la promoción docente, los recursos y métodos educativos, la innovación e investigación educativa, la orientación educativa y profesional, la inspección y evaluación del proceso educativo. (ley 115 general de educación, 1994, art. 4)

Aunque esto es lo que dice la ley, claramente no se cumple, los docentes de las áreas rurales tienen que hacer múltiples funciones, teniendo que impartir todas las materias asignadas en cada grado, y en muchos casos no estando capacitados para hacerlo, vemos profesores de matemáticas, dictando clases de inglés, o de castellano y de igual manera atendiendo todas las materias, y a más de un curso, puesto que no hay recursos salariales que sean justos para contratar más personal docente, muchos de estos profesionales prefieren no trabajar en el campo porque saben que su remuneración no va a ser justa para la carga laboral que van a manejar. Por otra parte, la zona rural de Colombia ha sido víctima del conflicto armado hecho que hace que los profesionales decidan trabajar en zonas menos riesgosas.

Como es el caso del profesor Abelardo Valencia en el Pacífico colombiano, quien enseña distintas materias a varios grados en una escuela Rural de Mondó, Chocó: “Hay niños, hay de varios cursos, por ejemplo, de primero, segundo, tercero, entonces al profesor le toca muy duro” (2022). Hasta el momento esta ha sido la única manera de garantizar que todos los niños reciban clases, puesto que son 900 niños los cuales asisten a la institución y solo hay 12 profesores.

El amor que tiene por sus estudiantes motiva al profesor Abelardo Duabe Valencia a cruzar quebradas y a caminar por una extensa trocha en medio de la selva, para llegar hasta la comunidad embera en Mondó, Chocó. Su recorrido diario dura cerca de una hora. (Caracol, 2022)

Así como este profesor muchos otros deciden anteponer su vocación por encima de su vida, enfrentándose a todos los retos que se puedan encontrar en el camino, todo con el fin de no desamparar la educación de los niños que quieren y desean superarse.

-Falta de transporte como rutas escolares para los jóvenes. Sin duda el hecho de que muchos de estos jóvenes no dispongan de transporte escolar para poder dirigirse del colegio a sus casas y viceversa, hace que sea aún más complicado el acceso a la educación porque lleva a que los jóvenes prefieran quedarse en sus casas a tener que caminar grandes recorridos en zonas riesgosas para llegar a una escuela que no suple sus necesidades.

Infortunadamente, no solo los profesores se ven afectados por la falta de movilidad en el campo, también los mismos estudiantes se ven perjudicados al no contar con un transporte adecuado para llegar a sus escuelas. En el oriente del Tolima podemos tomar como ejemplo el caso de los estudiantes de la institución educativa José Celestino Mutis de la vereda Montoso del municipio de Prado, quienes lamentablemente no cuentan con transporte escolar, en total son 150 niños afectados que tienen que caminar entre 2 a 3 horas diarias bajo variantes condiciones climáticas para llegar hasta su Institución Educativa (Robayo, 2022).

Todo esto influye a que muchos de estos jóvenes, no puedan acceder a la educación, o que la tasa de deserción vaya en aumento, limitando así el desarrollo de las zonas rurales de Colombia. Además, a que muchos jóvenes se desmotiven o no vean razones para estudiar si al final no van a tener grandes oportunidades con tan deficiente educación, optando por abandonar el campo colombiano como único medio para subsistir en busca de oportunidades que les permita desarrollarse personal y laboralmente.

Y así se ven dificultades y barreras que impiden el acceso a una educación de calidad en las zonas rurales de toda Colombia.

 De esta manera y para concluir, se hace necesario recordar que, aunque existan actualmente políticas públicas en pro de la educación rural, como el PEER, estas no sirven de nada si solo quedan escritas en un papel y no son llevadas a la práctica. Las decisiones e implementación de políticas públicas que se tomen con relación a la zona rural de nuestro país deben ser tomadas allí en el mismo campo, bajo una mirada objetiva de la realidad que viven nuestros campesinos y no desde la comodidad de una oficina en una ciudad. Como bien lo dice Bonilla (2018): “la educación rural en Colombia tiene menores niveles de acceso, permanencia, pertinencia y desempeño que la urbana. Por eso, es necesario promover políticas públicas que busquen cerrar las brechas educativas y, al tiempo, garanticen el desarrollo integral de los jóvenes colombianos”. Sin duda alguna se debe hacer un replanteamiento profundo de la educación que se está manejando en nuestros campos y veredas. No basta solo con “garantizar” su cubrimiento, se debe velar de que este cubrimiento sea el adecuado, de calidad. Volviendo a replantear así la educación como un derecho y no como un servicio, para que se tengan en cuenta las necesidades de la región y se garantice que todos los jóvenes independientemente de su clase social, reciba el derecho a educarse.

 

Listado de Referencias

 Bonilla, J. M. (19 de 05 de 2018). La difícil situación de las escuelas rurales en Colombia. EL ESPECTADOR. Obtenido de https://www.elespectador.com/colombia-20/conflicto/la-dificil-situacion-de-las-escuelas-rurales-en-colombia-article/

Caracol, N. (15 de 05 de 2022). Cruzando trochas y quebradas para llegar a dictar clase, profesor demuestra el amor por su profesión. Obtenido de https://noticias.caracoltv.com/colombia/cruzando-trochas-y-quebradas-para-llegar-a-dictar-clase-profesor-demuestra-el-amor-por-su-profesion-rg10

García, C. (09 de 06 de 2019). Entre la maleza y el abandono, así está escuela que iba a beneficiar a decenas de niños. Canal Caracol. Obtenido de https://noticias.caracoltv.com/el-periodista-soy-yo/entre-la-maleza-y-el-abandono-asi-esta-escuela-que-iba-a-beneficiar-a-decenas-de-ninos

MinEducacion. (12 de 2020). Obtenido de https://www.mineducacion.gov.co/1780/articles-404773_Recurso_01.pdf

MinEducacion. (s.f.). Ley 115 de Febrero 8 de 1994. MinEducacion. Obtenido de https://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-85906_archivo_pdf.pdf

mineducacion.gov.co. (04 de 2001). Nuevo Sistema Escolar. mineducacion. Obtenido de https://www.mineducacion.gov.co/1621/articles-85906_archivo_pdf.pdf

Robayo, F. (29 de 07 de 2022). Sin transporte escolar niños de la zona rural de Prado, Tolima. Caracol Radio. Obtenido de https://caracol.com.co/emisora/2022/07/29/ibague/1659090740_494940.html

unesco. (s.f.). unesco. Obtenido de El derecho a la educación: https://www.unesco.org/es/education/right-education

Valencia, A. D. (15 de 05 de 2022). Cruzando trochas y quebradas para llegar a dictar clase, profesor demuestra el amor por su profesión. (N. Caracol, Entrevistador) Obtenido de https://noticias.caracoltv.com/colombia/cruzando-trochas-y-quebradas-para-llegar-a-dictar-clase-profesor-demuestra-el-amor-por-su-profesion-rg10

 

  

Comentarios

  1. ¿Cuál es la tesis del ensayo?
    En el ensayo podemos apreciar que la tesis de este trata sobre los déficit y desigualdad que abarca las zonas rurales de Colombia respecto a la educación, ya que los gobiernos de la República de Colombia no brinda la suficiente prioridad a este sector.
    ¿Cuál es el número de fuentes que cita y referencia el ensayo?
    El ensayo tiene una totalidad de 9 citas bibliográficas.
    ¿Qué tipos de argumentos hay en el texto?
    Argumentos de hecho
    Argumentos de moralidad
    Argumentos de autoridad
    Argumentos pertinentes
    ¿Considera que el tema es pertinente? ¿Por qué?
    Si, considero que el tema es pertinente ya que se argumenta muy bien sobre el tema que quiere dar a entender a los lectores.
    ¿Qué fortalezas presenta el ensayo?
    Evidencio en el ensayo que se creó con disciplina, respeto, dedicación e integridad.
    De una sugerencia a su compañero sobre la construcción del ensayo
    Considero que el ensayo se entiende perfectamente lo que quiere expresar y comunicar a los lectores de este, por ende no tengo sugerencias al respecto.

    ResponderEliminar
  2. Diana : https://talkandcomment.com/p/389eeb54a1c6ee9d767928c4 (voice note)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Reseña crítica: película “Estrellas en la tierra”

Reseña crítica: película “Estrellas en la tierra”. Docentes inclusivos, estudiantes exitosos

Reseña critica de la película “Estrellas en la tierra”

RESEÑA CRÍTICA DE LA PELÍCULA ESTRELLAS EN LA TIERRA

Reseña crítica “Estrellas en la Tierra”

Reseña critica Película “Estrellas en la tierra”

Reseña: Estrellas en la Tierra