Reseña critica de: Adolescentes, medios de comunicación y culturas colaborativas. Aprovechando las competencias transmedia de los jóvenes en el aula.
Reseña critica de: Adolescentes, medios de comunicación y culturas colaborativas.
Aprovechando las competencias
transmedia
de
los jóvenes
en
el aula.
Geraldin Conde Amaya
Angi Conde Amaya Bryan
Caceres Moreno
El libro adolescentes, medios de comunicación y culturas colaborativas. Aprovechando las competencias transmedia de los jóvenes en el aula, fue publicado en Marzo de 2018 su primera edición por los autores Carlos A. Scolari, Universitat pompeu fabra, Roc Boronat 138 y 08018 Barcelona –España y por coeditores. Se trata de un proyecto de investigación llamado por sus siglas en inglés como Transmedia Literacy (alfabetismo transmedia) aplicado a participantes interuniversitarios de diferentes partes del mundo como; España, Australia, Colombia, Finlandia, Italia, Portugal, Reino Unido y Uruguay. El texto se subdivide en 2 partes, la primera parte contiene
3 secciones las cuales son: competencias transmedia y estrategias de aprendizaje informal, medios y
plataformas e investigación y acción, con referencia a la segunda parte encontramos el kit del
profesor que contiene unas fichas didácticas en relación
a los hallazgos de la investigación.
El proyecto de investigación Transmedia
Literacy dentro de su desarrollo tiene como objetivo mitigar
el abismo que
existe entre la vida de los adolescentes y las
instituciones educativas, incorporando en las aulas de
clase las competencias transmedias respectivas, las
prácticas culturales y
los
sentimientos personales adquiridos en los distintos contextos de aprendizaje formal e informal del estudiante, planteando
para educandos un kit didáctico que le
permita al docente adaptar y poner en
práctica en el
aula de clase.
Frente al documento
se puede inferir que la alfabetización sobre los
medios digitales ha presentado una serie de alteraciones desde lo que se conoce como alfabetización tradicional y mediática
a la transmedia en los espacios de aprendizajes
formales e informales. Frente a la alfabetización tradicional el docente era
comprendido como aquel sujeto de
autoridad del
conocimiento, mientras que el libro era contenido como un procesador de lectura es decir, un
¨medio digital¨. Más allá en la alfabetización mediática se trataba de una incorporación de pensamiento crítico y recepción de los medios y los sujetos como consumidores pasivos; sin embargo para el año 2016 aproximadamente llega la alfabetización transmedia y modifica los medios que ignorábamos como pilares fundamentales en los procesos de aprendizaje y los contextos como influencia de los mismos.
La alfabetización transmedia propone una serie de competencias centradas en la interacción con los medios que desarrolla los jóvenes en los entornos
fuera del campo institucional y
que pueden contribuir de manera especial y significativa en los procesos
de aprendizaje de los estudiantes, con respecto a las investigaciones realizadas en campo planteadas por Jenkins et al (como
se citó en Scolari 2018) que formula lo siguiente:
Han identificado varias habilidades que se podrían considerar competencias básicas del alfabetismo
transmedia: desde jugar (la capacidad de experimentar con el entorno como forma de resolución de un problema), hasta interpretar (capacidad para
adoptar identidades alternativas con el objeto de la
improvisación y el descubrimiento),
la
apropiación (capacidad para samplear y remezclar el contenido de los medios creando significado),
juzgar (capacidad para evaluar la fabilidad y credibilidad
de distintas fuentes de información),
la
navegación transmedia
(capacidad
para
seguir el fujo de historias e información a través de múltiples modalidades), navegar por la red (capacidad
para
buscar, sintetizar y difundir información), y
negociar (capacidad para moverse por distintas
comunidades y discernir y respetar múltiples perspectivas,
y aprehender y seguir normas distintas) p.21.
Para comprender el aprendizaje de los adolescentes, hablando de aquellas generaciones que ya han venido adquiriendo un flujo de interacción progresiva con las herramientas tecnológicas didácticas, se debe tener en cuenta cómo y hacia qué fin son utilizadas estos elementos y si contribuyen o no en la formación educativa del estudiante de manera informal ya que ¨Las instituciones escolares parecen ser un poco lentas a la hora de ver el potencial de las interacciones comunicativas y participativas, así como de las potencialidades flexibles y abiertas de aprender «más allá de las puertas del aula»¨ Clark et al (como se citó en Scolari 2018, p. 24). El adolescente a través de la práctica de su diario vivir logra establecer su posición frente al uso de las redes sociales y realiza una participación activa en tiempo real en entornos digitales pero direccionados a eventos que pueden ser vistos como antipedagógicos desde la publicación de una foto hasta el compartir información sin argumentos, sin investigación ni posturas críticas.
En vista de la facilidad de interacción que desarrollan los estudiantes con los medios digitales se podría creer que hay una producción de saberes críticos y análisis, sin embargo se evidencia todo lo opuesto, pues no hay un uso adecuado de los medios digitales por parte de los educandos es decir, el deber hacer del alumnado con el campo de la tecnología considerándose que, ¨el uso de máquinas u otros aparatos tecnológicos no garantiza su uso correcto, al menos no el que se exige para ser muy bueno con los medios¨ García-Ruíz et al (como se citó en Scolari
2018, p.30).
El uso y/o empleo de
las
nuevas tecnologías puede visualizarse en dos ejes, la primera enfocada hacia los posibles riesgos en tiempo real del cual los adolescentes puede ser parte, riesgos
como el ciberacoso, jaqueo de información privada, suplantación de identidad entre otros, pero en
controversia a lo anterior puede potencializar las relaciones
sociales, la comunicación, la resolución de problemas, la adquisición de capacidades creativas, entre otras, cabe resaltar
que el
resultado positivo o negativo que
las nuevas tecnologías originen depende significativamente
del uso que el joven tome frente
a estas.
Para una sociedad dotada del mundo digital es necesario proveer a los adolescentes una
serie de herramientas de detección y acción en relación a la prevención de riesgos, que les permita responder frente a estos y a su vez, que exista una apropiación de las mismas, permitiendo
desarrollar
en
el alumno competencias como: la capacidad de adoptar medidas de prevención
relacionadas a la privacidad y la seguridad frente al uso de los medios, la prevención a la
autoexposición en las redes sociales, la habilidad
de detectar las posibles adicciones por consumo de los medios, la protección y rápida respuesta a los ataques online por otras personas etc, y que de
esta manera se pueda mitigar la vulnerabilidad que presentan los jóvenes frente al medio digital.
El proyecto transmedia literacy propone desarrollar
unas estrategias de aprendizaje
informal, que pueden ser adquiridas por los adolescentes y apropiadas por el ámbito escolar, con
el propósito de disminuir esa brecha entre
la vida de los estudiantes, las instituciones educativas y
los medios digitales promoviendo en cada
joven a desarrollar
o recrear sus habilidades digitales
para hacer algo. Requiere de la participación activa de los jóvenes en los diferentes contextos formales e
informales. Dichas estrategias van dirigidas
hacia: el aprender haciendo, aprendizaje
mediante la resolución de problemas, aprendizaje
por limitación o simulación, aprendizaje mediante el juego, aprendizaje mediante examinación y aprendizaje a través de una enseñanza ya
que:
Los «educadores deben tener en consideración el tipo de competencias y conocimientos que los jóvenes aprendices aportan al entorno formal» las instituciones académicas suelen tener dificultades para adaptar rápidamente el potencial de lo participativo, la interacción comunicativa y el potencial abierto y flexible del aprendizaje que procede de más allá de las aulas. Clark (como se citó en Scolari 2018, p. 86 - 87)
En conclusión Transmedia Literacy
resalta la importancia de incorporar en los sistemas
educativos, el adecuado uso de los medios digitales para los procesos de aprendizaje que surgen
de manera formal
e informal en los adolescentes, ya que de una u otra manera a través del uso de las herramientas tecnológicas y
la aplicación de estrategias de enseñanza se puede llegar a fortalecer una serie de habilidades
y competencias en los
estudiantes para sus procesos de formación. Es necesario percibir
los posibles riesgos digitales a los que cada joven
se encuentra
expuesto, por
ende se debe promover
el
adecuado manejo de
las medios didácticos, dicho de esta
manera se cree poder disminuir el abismo que existe entre la educación
y los medios
tecnológicos.
Referencias bibliográficas
Scolary,
C.
(2018). Adolescentes, medios de
comunicación
y
culturas
colaborativas.
Aprovechando
las competencias transmedia de los jóvenes en el aula. Carlos A. Scolari,
Universitat Pompeu Fabra
– Barcelona, Roc Boronat,
138, 08018 Barcelona – España.
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